Nuestro patrimonio

FUENTE DE LA PLAZA DE SANTO DOMINGO

FUENTE DE LA PLAZA DE SANTO DOMINGO

Este emblemático punto de encuentro histórico ofrece un ambiente vibrante, rodeado de arquitectura monumental y un legado cultural que invita a la reflexión.

La fuente de Santo Domingo desempeñó originalmente una función práctica de suministro de agua, igual que otros caños y manantiales de Baza que fueron fundamentales para la vida urbana antes de la llegada de las redes modernas de abastecimiento. Se convirtió en un punto de encuentro dentro de una de las plazas más transitadas del casco histórico, rodeada de edificios monumentales y de espacios dedicados al mercado y a diversas actividades públicas. Aunque no se trate de una fuente medieval ni monumental como otras más conocidas—como los Caños Dorados— forma parte esencial del patrimonio hidráulico del siglo XIX en Baza, recuperado y puesto en valor por asociaciones y administraciones locales. La historia de la fuente está estrechamente ligada a la transformación de la Plaza de Santo Domingo, tradicionalmente un espacio de reunión, comercio y vida social en pleno centro histórico. En este enclave, que parece conservar intacta la memoria del barrio, la fuente se alza como un testigo silencioso de la vida cotidiana desde finales del siglo XIX. Instalado en 1883, el surtidor probablemente procedía del antiguo Convento de Santo Domingo, cuyo claustro albergaba diversos elementos ornamentales reutilizados tras la desamortización. Tras su traslado, la fuente se convirtió en un lugar habitual de reunión, donde generaciones de bastetanos acudían a recoger agua, conversar o descansar a la sombra del convento.